El Ranking ConaXión nace desde una convicción compartida en toda la región: un mercado de valores no se mide solo por sus cifras, sino por su capacidad de funcionar sostenidamente. Y para que un mercado funcione, debe cumplir tres condiciones básicas: ser líquido, eficiente e inclusivo. Se trata de principios que, siendo simples en su definición, son exigentes en su ejecución diaria.
Durante 2025, los mercados de Chile, Colombia y Perú mostraron resultados financieros destacados, con avances relevantes en sus principales índices bursátiles. En Chile, el S&P IPSA cerró el año con una rentabilidad superior al 56,2%; en Colombia, el MSCI COLCAP acumuló alzas cercanas al 50% y en Perú, el MSCI nuam Perú Select Capped 15% registró un avance en torno al 46,4%.
En contextos distintos, pero bajo desafíos comunes como la volatilidad, los ajustes regulatorios y mayor complejidad operativa, la actividad de mercado se sostuvo, al igual que los flujos, y el interés por distintos instrumentos continuó activo. Eso no ocurre por inercia ni por infraestructura únicamente.
El verdadero funcionamiento del mercado descansa en los intermediarios. Son las corredoras las que permiten que la liquidez exista, que los costos de transacción se mantengan acotados y que el acceso al mercado no quede limitado a unos pocos actores o activos. Su rol es exigente, pero estructural para la sostenibilidad del sistema financiero.
ConaXión reconoció precisamente ese trabajo en los tres países. Porque cuando el mercado es capaz de adaptarse, absorber volatilidad y proyectarse en el largo plazo, es señal de un ecosistema que está haciendo bien las cosas. Y ese éxito, más que de una institución, es del mercado.